Lo que empezó como la continuación de un plan para mejorar el Distrito Sur de Córdoba se ha transformado en algo mucho más grande: una red viva de vecinos, colegios y colectivos cuidando de su propio entorno. En la Asociación El Brote Educación Ambiental tenemos claro que transformar un espacio degradado no es solo poner plantas; es hacer barrio. Y este año lo hemos comprobado.
Durante el otoño de reconocimiento salimos a identificar flora autóctona adaptada al clima mediterráneo, recolectando semillas y esquejes. Estos paseos sirvieron para aprender de biodiversidad, pero sobre todo para recuperar la sabiduría popular y conectar a personas de distintas edades.
Compartir saberes: esquejes, semillas y comunidad
Las jornadas de intercambio de esquejes y los talleres de bombas de semillas atrajeron a decenas de personas. Más allá de aprender técnicas de propagación vegetal o restauración urbana, estos encuentros sirvieron para charlar, compartir e imaginar espacios más verdes. A lo largo del año, el proyecto ha facilitado la mejora de varios alcorques, aumentando la biodiversidad y transformando las calles. Otras actividades a destacar fueron una tarde compartida de reverdecimento en el Centro Social Rey Heredia y una jornada de construcción de mariquitarios.
Esto es solo el principio
El balance de estos meses va mucho más allá de la transformación física de las calles. La renaturalización del Distrito Sur sigue abierta a nuevas ideas y a más participación. Seguiremos acompañando los procesos comunitarios, impulsando una educación ambiental accesible y buscando formas más sostenibles y cuidadosas de habitar nuestros barrios.
Mejorar un entorno no es solo plantar árboles. Significa sembrar comunidad y recuperar vínculos.
Un gracias enorme a cada persona que ha puesto su granito de arena en este proceso. ¡Seguimos creciendo juntxs!

