Transformando el Distrito Sur: hacia un barrio más verde y vivo

Escrito por El Brote

 el 28 de mayo de 2026

Lo que empezó como la continuación de un plan para mejorar el Distrito Sur de Córdoba se ha transformado en algo mucho más grande: una red viva de vecinos, colegios y colectivos cuidando de su propio entorno. En la Asociación El Brote Educación Ambiental tenemos claro que transformar un espacio degradado no es solo poner plantas; es hacer barrio. Y este año lo hemos comprobado con creces.

En esta edición nos marcamos el reto de seguir transformando el entorno para adaptarlo al cambio climático y hacer frente a las elevadas temperaturas que caracterizan a nuestra ciudad. Aunque la idea inicial era centrar todos nuestros esfuerzos en la recuperación de un gran descampado, la realidad del territorio nos enseñó a ser flexibles y a adaptar la intervención. Así fue como desplegamos una Red de Puntos Verdes. En lugar de concentrar el verde en un solo punto, decidimos sembrar biodiversidad en múltiples rincones del distrito, acercando la naturaleza a la puerta de casa de más vecinas y vecinos.

Compartir saberes: flora autóctona, esquejes y comunidad

Durante los paseos de reconocimiento salimos a identificar flora autóctona adaptada al clima mediterráneo, recolectando semillas y esquejes que sirvieran para las intervenciones. Esas salidas de campo sirvieron para aprender sobre biodiversidad urbana, pero sobre todo para recuperar la sabiduría popular, poner en valor el conocimiento de la tierra y conectar a personas de distintas generaciones.

Las jornadas de intercambio de plantas, los talleres de propagación vegetal y las sesiones en las aulas atrajeron a colectivos, alumnado y vecindario a título individual. Más allá de aprender técnicas de restauración urbana o de construir elementos para favorecer la presencia de fauna auxiliar —como refugios para mariquitas u hoteles de insectos—, estos encuentros se convirtieron en excusas perfectas para charlar, compartir experiencias e imaginar barrios más amables y habitables.

A lo largo de los meses, esta iniciativa nos ha permitido rehabilitar alcorques sustituyendo el suelo degradado por tierra fértil y especies aromáticas, además de intervenir en el Centro Social Rey Heredia mediante jornadas participativas de reverdecimiento. En este espacio, además, quisimos escuchar activamente a la comunidad y adaptar las actividades a sus inquietudes reales, organizando por ejemplo un taller práctico sobre injertos en cítricos para revalorizar los tradicionales naranjos amargos que pueblan nuestros barrios.

Por su parte, el trabajo en los centros educativos permitió que niños, niñas y jóvenes se sintieran auténticos agentes de cambio en su entorno más cercano. El propio alumnado diseñó sus propias propuestas ambientales y elaboró recomendaciones de sostenibilidad dirigidas a la administración local, demostrando que la juventud tiene mucho que decir sobre el modelo de ciudad que habita.

Injerto en naranjo amargo

Sembrar vínculos para el futuro

La renaturalización del Distrito Sur nos deja unas bases muy sólidas, una red comunitaria fuerte y mucho aprendizaje de este proceso. Por nuestra parte, continuaremos el proyecto e incorporaremos acciones artísticas para llegar a nuevos lugares, impulsando una educación ambiental crítica y accesible, y buscando formas más sostenibles y cuidadosas de habitar nuestros barrios.

Muchas gracias de corazón a cada persona, centro educativo, espacio social y colectivo que ha puesto su granito de arena y se ha manchado las manos de tierra en este camino. ¡Seguiremos construyendo colectivamente!